El cómo habían llegado hasta las inmediaciones del parque era algo que pocas de las mujeres que formaban la grisácea procesión podían explicar con claridad. Aprovechando la penumbra de una noche nublada y sus ropas estandarizadas, estaban allí, fuera, en un mundo del que habían sido privadas durante largo tiempo, incluso para las que solo llevaban unas semanas desconectadas, ya parecía una eternidad. A partir de entonces, todas se preguntan lo mismo ¿y ahora qué?
Espero que lo disfrutéis.
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