El Espacio Telefónica nos tiene acostumbrados a multitud de exposiciones temporales; unas pasan con más éxito que otras, pero siempre es un espacio agradecido y abierto completamente al público, tratando de acercar una variedad de temáticas interesantes de forma gratuita.
En esta ocasión, nos acercamos a visitar una exposición de física cuántica que, lejos de ser algo pretencioso y reservado a unas «élites» intelectuales, es más digerible de lo que el propio título puede sugerir. Con la inestimable participación de multitud de universidades españolas y hasta el mismísimo Ministerio de Defensa (el cual aporta primeras ediciones de libros de Galileo y Maxwell), comenzamos un recorrido con pequeños paneles que nos introducen a la física clásica y a sus precursores.

Interactividad y el debate sobre la edad recomendada
Al mismo tiempo, nos vamos encontrando con simuladores muy interesantes para «aterrizar» conceptos muy abstractos, como el espectro ultravioleta o un espectroscopio.
Si bien esta exposición no pretende acoger a pequeños de todas las edades (pues los textos contienen una complejidad léxica que, como mínimo, requiere llegar a los 14 años), no coincidimos con algunas webs que la recomiendan a partir de los 10. Los paneles interactivos para esas edades solo sirven para jugar sin ton ni son, pero sin aprovechamiento alguno.

Aciertos visuales y espacios desaprovechados
Bien es cierto que la exposición redunda, con muchos apoyos visuales, en los conceptos fundamentales de esta disciplina: principio de incertidumbre, dualidad, no localidad e, incluso, tiene un bonito simulador del experimento de la doble rendija. Para los más expertos: nos encontraremos simuladores realizados por la Universidad Autónoma de Barcelona, los cuales requieren unos buenos conocimientos de física. Por otra parte, para los menos «duchos» tendremos simuladores, charlas de Richard Feynman y expertos en pantallas verticales por toda la exposición.
Aunque los «resúmenes» de los divulgadores pequen de simplistas en algunas de sus explicaciones, no es lo más negativo, la palma se la llevan los espacios conceptuales para representar algunos conceptos del mundo cuántico: de abstractos llegan a ser insulsos. Un espacio desaprovechado.

Conclusión final
Si vas de manera tranquila, tardarás unos 40 minutos en verla. Nosotros estuvimos una hora, y porque nos recreamos en algunos espacios. Lo bueno de esta exposición es que, al contrario de lo que ocurre con el principio de dualidad, aquí siempre sale bien: si no te gusta, es gratis; y si te gusta, también.
Enlace a más información de la exposición
Descubre más desde El rincón de Alberto y Leti
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Llevé a mi niño de 10 años cuando estuve en España porque lo decía la web de saposyprincesas y se aburrió como una ostra. Gracias por decirlo tan claro y enhorabuena por el artículo…
Me gustaMe gusta